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En los últimos meses, la disminución en las reservas de viajes desde Europa hacia Estados Unidos ha sido evidente y ni que decir de las reservas de latinoamérica al país del norte. Esta tendencia ha generado preocupación en la industria turística y ha llevado a los viajeros a considerar destinos alternativos. A continuación, se analizan las razones detrás de este fenómeno, los destinos emergentes que están captando la atención de los turistas europeos y mexicanos, y el impacto económico que esta disminución podría tener en Estados Unidos.
Razones específicas detrás de la disminución en las reservas de viajes desde Europa a EE. UU.
La disminución en las reservas de viajes desde Europa hacia Estados Unidos se debe, en gran medida, a las políticas de inmigración implementadas por la administración del expresidente Donald Trump. Estas políticas han generado una percepción del país como un «territorio desconocido» y potencialmente hostil para los viajeros internacionales. Casos de detenciones en la frontera y un ambiente de incertidumbre han contribuido a crear una «mala reputación» que disuade a los turistas europeos de visitar el país.
Destinos alternativos para turistas europeos y mexicanos en lugar de Estados Unidos
Los turistas europeos están considerando otros destinos que ofrecen experiencias culturales y turísticas atractivas. Canadá se ha posicionado como una opción destacada, gracias a su proximidad geográfica y similitudes culturales. Además, países de América del Sur, como Argentina, Brasil y Perú, están ganando popularidad por su riqueza cultural y lo económico que es. Egipto también ha emergido como un destino atractivo.
Para los turistas mexicanos que buscan alternativas a Estados Unidos, destinos dentro de América Latina, como Colombia, Chile y Costa Rica, son una gran opción en caso de que se busquen experiencias culturales y naturales. Además, países europeos como España, Italia y Francia continúan siendo opciones populares, brindando una amplia gama de atracciones históricas y gastronómicas.
Impacto económico de la disminución del turismo europeo y mexicano en Estados Unidos
La reducción en la afluencia de turistas europeos y mexicanos a Estados Unidos tiene implicaciones económicas muy grandes. La industria turística estadounidense, que incluye aerolíneas, hoteles y atracciones, depende en gran medida de los ingresos generados por visitantes internacionales. Se estima que una disminución del 10% en los visitantes canadienses podría resultar en una pérdida de $2.1 mil millones en ingresos y la eliminación de 14,000 empleos.
Aerolíneas como Air Canada han reportado una disminución del 10% en las reservas de vuelos transfronterizos entre Canadá y Estados Unidos para el período de abril a septiembre, lo que ha llevado a la reducción de rutas y asientos disponibles.
Tendencias de reservas de viajes transatlánticos desde Europa a Estados Unidos
Datos recientes indican una disminución significativa en las reservas de viajes transatlánticos desde Europa hacia Estados Unidos. El grupo hotelero francés Accor informó una caída del 25% en las reservas anticipadas desde Europa a Estados Unidos para el verano, acelerándose desde una disminución del 18-20% en los primeros 90 días del año.
Virgin Atlantic también ha señalado una desaceleración en los viajes desde Estados Unidos al Reino Unido en las últimas semanas, reflejando una tendencia más amplia de disminución en la demanda de viajes transatlánticos.
La disminución en las reservas de viajes desde Europa y México hacia Estados Unidos es un reflejo de las preocupaciones generadas por las políticas de inmigración y la percepción de un ambiente menos acogedor para los turistas internacionales. Esta tendencia está impulsando a los viajeros a buscar destinos alternativos, lo que podría tener un impacto económico significativo en la industria turística estadounidense.
Es esencial que los actores del sector turístico, incluyendo DMCs, operadoras turísticas y agencias de viaje online, adapten sus estrategias para responder a estos cambios en las preferencias de los viajeros y consideren la diversificación de sus ofertas hacia destinos emergentes y más atractivos para el mercado europeo y mexicano.