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BYD, el mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo, ha dado un paso decisivo con el lanzamiento de su sistema de carga Super e-Platform que permite recargar un automóvil eléctrico en solo cinco minutos con una duración de hasta 400 kilómetros de autonomía. La nueva tecnología estará disponible en los modelos Han L y Tang L, y BYD planea desplegar miles de estaciones de carga en China para consolidar su dominio en el sector.
Tecnología de carga ultrarrápida BYD
El problema del tiempo de carga es hasta ahora, una de las principales barreras para la adopción masiva de los vehículos eléctricos. Con Super e-Platform, BYD ha logrado una potencia de carga de 1 megavatio, duplicando la capacidad de los supercargadores de Tesla, que ofrecen un máximo de 500 kW y requieren 15 minutos para agregar solo 275 kilómetros de autonomía.
Esto posiciona a BYD como líder en la industria, al eliminar la «ansiedad por la carga» de los conductores y hacer que la transición desde los vehículos de combustión interna sea mucho más atractiva. Además, la compañía ha anunciado planes para construir más de 4.000 estaciones de carga ultrarrápida en China, aunque aún no ha detallado el calendario de implementación ni la inversión necesaria.
Modelos de vehículos BYD con carga ultrarrápida
Los primeros automóviles en beneficiarse de esta tecnología serán el Han L, una berlina de lujo, y el Tang L, un SUV, ambos con precios que parten desde los 270.000 yuanes (37.324 dólares). Estos modelos no solo contarán con la nueva batería de carga ultrarrápida, sino que también estarán equipados con lo último en tecnología de conducción autónoma.
Además de estos lanzamientos, BYD sigue ampliando su portafolio con vehículos que ofrecen mayor eficiencia, seguridad y autonomía, consolidando su posición como el fabricante líder en la industria de automóviles eléctricos.
Conducción autónoma «God’s Eye»
Otro de los avances estratégicos de BYD es su sistema de conducción autónoma gratuito, denominado ‘God’s Eye’ (‘Ojo de Dios’). Este sistema se ofrecerá en al menos 21 modelos y cuenta con tres niveles de funcionalidad:
- God’s Eye C: Un sistema de nivel 2 que supera al ‘FSD Supervised’ de Tesla, con más de 1.000 kilómetros de conducción autónoma entre intervenciones humanas. Opera con 12 cámaras, radares de onda de 5 mm y 12 radares ultrasónicos, permitiendo conducción autónoma en carretera y estacionamiento automático.
- God’s Eye B: Un sistema de nivel 3 que utiliza LiDAR y radar, tecnología que Tesla ha descartado en sus modelos. Está disponible en los vehículos de gama media de BYD.
- God’s Eye A: La versión más avanzada, con tres sensores LiDAR y mayor capacidad de procesamiento. Es un sistema de nivel 3 en conducción urbana y en carretera, con la posibilidad de alcanzar nivel 4 una vez que finalice su certificación regulatoria.
Tomó siete años de trabajo y un equipo de 5.000 ingenieros para lograr este desarrollo que representa una gran estrategia de diferenciación frente a Tesla, que cobra 100 dólares al mes por su software de conducción autónoma.
Competencia con Tesla
El impacto de estos avances en la industria es innegable. Mientras Tesla enfrenta una caída en sus acciones y dificultades para cumplir con sus promesas tecnológicas, BYD ha logrado consolidarse como líder, con un crecimiento del 55% en lo que va del año.
La introducción de carga ultrarrápida y conducción autónoma gratuita refuerza la posición de BYD como la principal amenaza para Tesla en el mercado de los vehículos eléctricos. Según analistas de Goldman Sachs, el progreso de BYD en conducción autónoma y su enfoque en accesibilidad tecnológica tendrán un efecto significativo en la industria.
BYD supera a Tesla (otra vez) en tecnología y estrategia de mercado, dicho esto, no nos parece extraño que las acciones de BYD despegaran en la bolsa después del anuncio.