La American Society of Travel Advisors, conocida en la industria como ASTA, anunció el lanzamiento de una nueva herramienta de ASTA orientada a que sus miembros puedan documentar de forma organizada las políticas y prácticas que consideran injustas o anticompetitivas.
La relación entre agencias de viajes y proveedores turísticos ha vivido tensiones constantes durante los últimos años. Comisiones no pagadas, condiciones contractuales cada vez más rígidas y estrategias de venta directa al consumidor han erosionado la posición de los asesores de viajes frente a hoteles, aerolíneas, cruceras y otros actores de la cadena de distribución.
Report a Supplier Policy or Industry Practice Concern tool: El buró que el segmento turístico estaba esperando
Durante los últimos ejercicios, ASTA ya había avanzado en esta dirección con un programa enfocado exclusivamente en comisiones hoteleras impagadas, conocido como Report a Hotel Commission Issue. Ese esquema permitió a los asesores reportar propiedades que retrasaban o incumplían el pago de comisiones después del checkout de los huéspedes.
Hasta el momento, la herramienta de ASTA ha logrado recuperar más de 53 mil dólares en comisiones adeudadas y ha identificado propiedades reincidentes en el incumplimiento de pagos. El historial de incidencias se convirtió en una base de datos importante sobre la cual ASTA decidió construir un mecanismo más amplio, capaz de abarcar el sector hotelero siendo compatible con cualquier segmento de la industria donde existan condiciones que limiten la competencia o dificulten el trabajo de los asesores.
“Esta nueva herramienta les brinda a nuestros miembros una forma clara de poner las prácticas perjudiciales en nuestro radar para que podamos identificar patrones, colaborar con los proveedores, informar a la comunidad de asesores y determinar dónde se necesita una acción colectiva” dijo Zane Kerby, presidente y director ejecutivo de ASTA.
Cómo funciona Industry Report a Supplier Policy
La lógica detrás de esta expansión es clara. Si un esquema de reportes centrado en un solo problema, el retraso en comisiones hoteleras, generó resultados medibles, un instrumento con alcance sectorial amplio podría tener un efecto sobre la transparencia del mercado turístico en su conjunto.
La herramienta, llamada Report a Supplier Policy or Industry Practice Concern, permite a los socios de ASTA reportar prácticas de proveedores turísticos que consideren perjudiciales, ya sea que provengan de un solo proveedor, de varios dentro de un mismo segmento o de tendencias que afectan a la industria en general. A diferencia del mecanismo previo, este instrumento no está pensado para resolver disputas puntuales sobre una reservación o transacción específica, sino para detectar patrones sistémicos que requieren atención colectiva.
Entre los tipos de situaciones que la asociación espera documentar se encuentran las estrategias agresivas de venta directa al consumidor, las inconsistencias en políticas de precios, los esquemas de comisión o compensación considerados inequitativos, los requisitos que trasladan de forma desproporcionada el riesgo o la responsabilidad legal hacia las agencias, y las restricciones de acceso a contenido o información por parte de los proveedores.
Cada reporte enviado por un miembro pasa a integrarse en un proceso continuo de monitoreo, análisis de tendencias y, cuando corresponde, acercamiento directo con el proveedor involucrado.
Zane Kerby, presidente y director ejecutivo de ASTA, explicó que los asesores de viajes son quienes perciben primero las fallas del sistema y que su experiencia resulta fundamental para el trabajo de representación que realiza la organización.
“Cuando los asesores alzan la voz, la ASTA puede transformar las preocupaciones individuales en un argumento más sólido para lograr un cambio en toda la industria”. Declaró Kerby.
La nueva herramienta ofrece a los miembros una vía clara para poner en el radar de ASTA aquellas prácticas dañinas, de modo que la asociación pueda identificar patrones, dialogar con los proveedores, orientar a la comunidad de asesores y determinar en qué casos se necesita una acción colectiva.
El principal beneficio es la posibilidad de escalar preocupaciones individuales hacia una representación colectiva con mayor peso frente a hoteles, líneas aéreas, cruceras y otros actores de la distribución turística. Además, al tratarse de un canal permanente, los reportes generan un historial que ASTA puede utilizar como respaldo documental en sus labores de incidencia ante la industria, sin que cada agencia deba enfrentar por separado a proveedores con mayor poder de negociación.
Report a Supplier Policy or Industry Practice Concern tool
El lanzamiento de este canal llega en un momento en que la protección para agentes de viajes se ha convertido en un tema recurrente en foros y conferencias del sector. Kerby ha señalado públicamente que el objetivo es evitar que las prácticas problemáticas permanezcan como historias aisladas compartidas entre colegas, y en cambio se conviertan en un caso sólido para impulsar cambios en toda la industria.
A mediano plazo, se espera que la disponibilidad de datos agregados sobre políticas de proveedores permita a ASTA priorizar sus esfuerzos de incidencia, negociar condiciones más equilibradas y, eventualmente, hacer públicas las tendencias detectadas para que otros corporativos turísticos puedan anticipar riesgos contractuales. Para los proveedores, esto implica un incentivo adicional para revisar políticas que puedan interpretarse como restrictivas o desleales, ya que ahora existe un mecanismo formal capaz de convertir quejas dispersas en presión colectiva documentada.
La decisión de ASTA de ampliar su modelo de reportes, confirma una tendencia hacia la profesionalización de la defensa gremial en el sector viajes. Por un lado, contar con un canal formal de reporte reduce la dependencia de negociaciones individuales frente a proveedores con mayor escala. Por otro, la existencia de este tipo de instrumentos anticipa un entorno regulatorio y comercial donde la transparencia contractual y la equidad en las condiciones de distribución serán cada vez más influyentes para la reputación de marca de hoteles, aerolíneas y demás proveedores.


